
Todo estaba preparado ayer en San Petersburgo para celebrar el título de liga del Zenit. La ocasión era propicia, ya que enfrentaba a los dos mejores equipos rusos de la actualidad y permitía a los locales la posibilidad de certificar ante su público su superioridad durante la temporada. El CSKA, por su parte, si ganaba alcanzaba el [...]
Todo estaba preparado ayer en San Petersburgo para celebrar el título de liga del Zenit. La ocasión era propicia, ya que enfrentaba a los dos mejores equipos rusos de la actualidad y permitía a los locales la posibilidad de certificar ante su público su superioridad durante la temporada. El CSKA, por su parte, si ganaba alcanzaba el segundo puesto que da acceso directo a la fase de grupos de la Champions League de la próxima temporada y ponía presión al Zenit que ahora necesita al menos conseguir cuatro puntos en los últimos tres partidos de liga.
Aunque el conjunto local dirigido por el italiano Spalletti no arrancó mal estuvo irreconocible, muy inseguro en defensa, imprimió un ritmo lento de balón, y sus mejores jugadores (Lazovic, Danny y Kerzhakov) aparecieron con cuentagotas. Sólo se puede rescatar un precioso centro del portugués Danny con el exterior de su pie derecho que Kerzhakov remató fuera. El CSKA, con una alineación muy ofensiva, esperaba en su campo a recuperar el balón y salir al galope al contraataque con Vágner Love que caía a la banda izquierda, el marfileño Doumbia que con espacios es peligrosísimo, y el liberiano Oliseh que ayer hizo un gran partido ofensivo y defensivo jugando de medio derecho. El chileno Mark González y el japonés Honda, que hizo un partido oscuro pero muy valioso, acompañaban siempre el ataque rápido o el contraataque en un equipo que ofrecía poca elaboración pero mucha llegada. El lituano Semberas tiró el ancla en el centro del campo y en la defensa los internacionales rusos Berezoutski , y sobre todo, Ignashevich aplacaron casi por completo las acciones ofensivas del Zenit. Por si se filtraba algo, ahí estaba el guardameta titular de la selección rusa, Akinfeev que volvió a demostrar que es el mejor.
Un golazo en el minuto 14 del MVP del partido, Vágner Love, que volvió loco al central portugués del Zenit Bruno Alves, condicionó el encuentro. El CSKA estaba encantado de replegarse con dos líneas de cuatro con el propio Love y Doumbia álgo más desenganchados para lanzar latigazos ofensivos de vez en cuando. Un error terrible del portero bieloruso Zhevnov, van dos consecutivos en dos partidos, lo aprovechó Vágner Love para ceder el balón a Mark González para que anotase el 0-2 antes del descanso. Otra acción genial del delantero brasileño del CSKA con un pase en el centro del campo de espaldas a la portería dejó sólo al veloz Doumbia que sacó varios cuerpos a los rivales y volvió a batir a Zhevnov sentenciando el encuentro. El gol del italiano Rossina en la prolongación sirvió para maquillar el resultado pero no la clara superioridad de los moscovitas ayer.
A falta de tres jornadas, Zenit lidera con 63, CSKA es segundo con 57 y Rubin sigue peleando por el segundo puesto con 55. Y en el horizonte un interesante Rubin-Zenit dentro de dos semanas.
No hay post relacionados.







El Blog de Navarra Futbol Clic
Comentar este artículo