El Barcelona de los distintos registros

    Barcelona 3-0 Bayern El terreno de juego como un tablero de ajedrez        Pep Guardiola planteó el partido del Nou Camp como una partida de ajedrez. Propuso un 1-3-2-3-2 en el que destacaban la posición del brasileño Rafinha de central izquierdo: un defensa derecho, dinámico y rápido para complicar y minimizar el juego […]

 

 

Barcelona 3-0 Bayern

El terreno de juego como un tablero de ajedrez

       Pep Guardiola planteó el partido del Nou Camp como una partida de ajedrez. Propuso un 1-3-2-3-2 en el que destacaban la posición del brasileño Rafinha de central izquierdo: un defensa derecho, dinámico y rápido para complicar y minimizar el juego hacia dentro de Messi). Lahm y Xabi Alonso se colocaron por delante de los centrales. En la línea de tres más adelantada un dibujo asimétrico ya que mientras Thiago partía desde la derecha pero intervenía por dentro, Bernat estaba pegado a la línea de banda en el lado contrario. Schweinsteiger en medio de los dos españoles con la clara misión de tapar a Busquets, y Lewandowski y Muller como delanteros.

            El objetivo fundamental del técnico catalán tiene que ver con su manera de entender el fútbol. Guardiola está convencido de que como mejor se defiende es teniendo más la posesión de la pelota que el rival: ¨si tú tienes la pelota no te pueden hacer gol. Pep quería posesiones largas y que su equipo no se metiera atrás. Para ello era fundamental tener superioridad numérica (4 contra 3) en el centro del campo. Alonso, Lahm, Sweinsteiger más la posición asimétrica de Thiago (pasillo interior derecho) ante Busquets, Rakitic e Iniesta, y realizar un pressing alto, agresivo y voraz para discutir la pelota al Barcelona, robársela, y tener más posesión del balón que los azulgrana. Esta pequeña batalla la ganó Guardiola (53,5 % para el Bayern y 46,5 % para el Barça). 101 partidos después en la Champions (la vuelta de las semifinales de la CL ante el Milan de Ancelotti en la temporada 05/06) , el Barcelona tenía menos el balón que su rival.

            El 1-3-2-3-2 fue sustituido por un 1-4-4-2 en rombo a los veinte minutos. Rafinha, Benatia, Boateng y Bernat formaban la defensa. Alonso, que hizo un buen partido colocado en el vértice bajo del rombo, con Lahm por la derecha (zona de Iniesta), Thiago a su izquierda (emparejándose con Rakitic ) y Schweinsteiger en el vértice alto desactivando a Busquets.

            El partido tuvo un ritmo trepidante, el pressing de los dos equipos para recuperar la pelota en el campo rival fue feroz, las transiciones eran de vértigo, pero al Bayern le faltó pegada y desequilibrio en los últimos treinta metros. A los alemanes no les bastó con defender correctamente ni tener más el balón que los azulgrana gracias al gran trabajo de sus centrocampistas. La ausencia de Ribery y Robben dejaron a los alemanes sin colmillos para atacar la yugular del Barça.

El Barcelona no está incómodo sin balón

         Esa fue la diferencia fundamental entre los dos equipos y al mismo tiempo la evolución que ha producido en el Barcelona su técnico Luis Enrique: el Bayern de Pep sin sus dos futbolistas diferenciales Robbery recuerda al triunfal Barça horizontal en el que los protagonistas eran los centrocampistas y que privilegiaba por encima de todo la posesión del balón, mientras que el nuevo Barça es vertical y exalta las virtudes de sus delanteros, Messi, Luis Suárez y Neymar.            

         El 1-4-3-3 es innegociable para Luis Enrique yaunque a los azulgrana les sigue gustando dominar teniendo la pelota (lo llevan en sus genes) ya no es lo más importante. Lo comentó el propio Piqué tras el partido ¨El Barcelona ya no se siente incómodo cuando no tiene el balón¨. Eso ocurre porque ahora los catalanes dominan también otros aspectos del juego como el contraataque y el ataque rápido que favorecen y potencian las cualidades de sus tres tenores. El balón ya no para en la zona central del terreno, y Rakitic e Iniesta hacen de carteros de lujo y tienen la misión de depositar la pelota lo más rápido posible en el buzón de los tres de arriba. El segundo tanto de Messi viene precedido de un pase tenso, vertical de Rakitic al argentino que supera toda la línea de centrocampistas rival.

         Además, el pressing alto de los azulgrana durante todo el encuentro fue excelente y digna de grabar en video y enseñarlo en las escuelas de fútbol. Muchos jugadores en campo alemán, tela de araña desplegada por cuatro o cinco futbolistas de manera organizada, brutal despliegue físico y mental, y esfuerzo máximo de todos los futbolistas sin excepción. Esa trabajada presión tuvo premio y produjo recuperaciones claves, como la de Alves (hizo su mejor partido en años el día que volvía Guardiola al Nou Camp, casualidad?) a Bernat que originó el primer gol del partido…y la explosión de Messi, el imparable.

                          

Juventus 2-1 Real Madrid  

Ocupación de los espacios de la Juve

       La Juventus, como buen equipo italiano, es especialista en saber ganar sin jugar especialmente bien. Lo que no se puede negar es que los ¨bianconeris¨ ocuparon mejor los espacios sobre el terreno de juego que el Real Madrid.

            Allegri comenzó con un 1-4-3-1-2 en el que la defensa, formada por Lichsteiner, Bonucci, Chielini y Evra, estaba más adelantada de lo habitual para colaborar en el pressing alto y agresivo que ejerció su equipo. Pirlo en el vértice bajo del centro del campo puso la pausa y la capacidad de asociación, a su izquierda Sturaro que le ayudaba en funciones defensivas, y a su derecha un Marchisio que aúna trabajo defensivo y capacidad de llegada al área contraria. Por delante de ellos y teóricamente en la posición de medio ofensivo el chileno Vidal. La realidad reflejó que Vidal ejerció de todocampista ya que se movió con total libertad para bajar a recibir el balón a la altura de Pirlo, inclinarse hacia la derecha o la izquierda en función de la posición del balón, y además llegar al área para ocupar los espacios que dejaban libres los dos delanteros.

            El partido que hicieron Tévez y Morata fue soberbio. Se compenetraron de manera perfecta, no jugaron nunca en la misma línea y al colocarse escalonados (el argentino por detrás del español) crearon muchos problemas al entramado defensivo del Real Madrid. El apache (Tévez) fue el futbolista más desequilibrante del encuentro. Dio una lección de moverse entre líneas en los primeros treinta minutos. Mientras Morata fijaba a los dos centrales, Varane dudaba pero decidía quedarse cerca de Pepe y no salir a tapar al argentino. Como la línea defensiva y la de centrocampistas del Real Madrid estaban muy separadas, Tévez buscaba el balón a la espalda de Kroos e Isco, y atacaba el espacio que había entre Varane y Marcelo, que estaba muy abierto pendiente del suizo Lichsteiner. Así sucedió en muchas ocasiones, entre ellas la que originó la jugada del primer gol (ver dibujo).

            Morata, es en mi opinión, el mejor delantero centro español desde hace mucho tiempo. Es un digno sucesor de los mejores Fernando Torres y David Villa. Fuerte, rápido, buen cabeceador, capaz de rematar con las dos piernas con la misma calidad técnica y lo más importante, con facilidad para marcar goles. Campeón de Europa y máximo goleador del torneo en las categorías sub19 y sub21, anotó también en su debut con la selección absoluta. Ha dejado en el banquillo de la Juve a un buen especialista como Llorente y sigue progresando buscando un lugar entre los mejores.

  Una mala noche del Real Madrid

       Ancelotti repitió el mismo planteamiento que en el partido de vuelta ante el Atlético de Madrid en cuartos de final de la Champions League (1-0) y en el último partido de liga en Sevilla (2-3). El 1-4-4-2 no funcionó bien esta vez. Vimos una de las peores versiones del Real Madrid ésta temporada. Sergio Ramos, que es uno de los defensas centrales del mundo, es un centrocampista mediocre. El futbolista andaluz ni ayudó a que el equipo fuese mejor defensívamente ni aportó nada positivo cuando los blancos tenían la pelota. Los laterales Carvajal y Marcelo estuvieron horribles cuando la Juventus atacaba y fracasaron en misiones ofensivas. Varane perdió la mayoría de sus batallas individuales con Morata ó Tévez, y al galés Bale apenas se le vió. Sólo Kroos e Isco cuando el equipo estaba en posesión del balón, el colombiano James que es en éstos momentos el mejor jugador blanco y el siempre fiable Cristiano estaban a la altura que requería el encuentro.

            Cuando la Juventus atacaba, el Real Madrid realizaba un pressing desordenado, más individual que colectivo que generaba un equipo con las líneas separadas, con muchas distancias entre los dos pivotes, Ramos y Kroos y los dos delanteros, Cristiano y Bale que apenas ayudaron en misiones defensivas. Pirlo, Vidal y Tévez se sentían cómodos porque tenían más tiempo y espacio del habitual para poder jugar.

Cambio de dibujos

       Con ventaja en el marcador (2-1) y mediada la segunda mitad, Allegri movió las piezas y se conformó con la victoria. Sacó a un defensa central, Barzagli por un centrocampista Sturari y pasó a formar con un 1-5-3-2. Quitando a unos cansados Morata y a Tévez en los minutos finales por Llorente y Pereyra renunció al contraataque y centrándose en mantener la ventaja.

            Por su parte, Carlo Ancelotti sustituyó a un centrocampista, Isco, por un delantero, el mexicano Chicharito para dibujar sobre el terreno de juego un más ofensivo 1-4-3-3. Ramos y James escoltaban a Kroos mientras Bale pasaba a la banda derecha del ataque blanco, Cristiano arrancaba desde el lado contrario y Chicharito se colocaba de delantero centro para tratar de marcar un gol que no llegó.

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